Sexuality

Recently, I discovered that some people define a bisexual as somebody who likes the same sex but does not cross dress.

This concept is a reflection of how ignorant we are when it comes to sexuality. Just some terms I wish to clarify:

Straight/heterosexual- is somebody who likes the opposite sex.

Gay/homosexual- is somebody who likes the same sex. It can refer to male homosexuals as well as female homosexuals. In the USA, lesbians are often called gay.

Transsexual- are men who want to be females and vice versa. Usually, transsexuals cross dress and undergo a sex change. Being a transsexual does not mean being a homosexual. Transsexuals merely want to be the opposite sex.

Cross Dressers- are men who dress up as females and vice versa. Cross-dressers are usually gay but gay people do not necessarily cross dress.

Bisexual- are people who like both sexes. They may or may not cross dress. They may or may not be transsexuals.

Most male homosexuals (especially those who do not cross dress) in this country hesitate to use the word gay to describe their sexuality. This is probably brought about by the fact that in the Philippines, the image of a gay person is a cross dresser who pays for sex.

Filipinos also have this misconception that if you are gay then you go for straight guys. This is probably true for cross dressers, but the same can't be said for all gay people.

There are bi-gay, bi-bi, and gay-gay relationships. To the typical Filipino, this is often hard to grasp. There are gay-straight relationships although these are often fueled only by monetary compensation to the straight guy, and there is no love involved otherwise the seemingly straight guy is either bisexual or gay.

I hope that in the future Filipinos would get a better grasp of the concept of sexuality.

3 comments:

Filipino Cultured said...

hola amigo! =)

bien hecho este articulo, tienes mucha razon en lo que dices, hay mucha miseducacion, y que bueno que estas hablando de esta tema muy importante para educar la gente filipina

Mario Rosaldo said...

Pensando en tu artículo, me parece que el problema está en el uso y abuso de las definiciones.

El término "gay" es relativamente nuevo, y, como tú mismo indicas, se ha venido usando como sustituto de "homosexual". Pero me parece que se ha ido alejando cada vez más de la idea inicial con la que se lo relacionó, que era la dignificación de una práctica o preferencia sexual.

En los setenta hubo toda una campaña para que el término sustituyera los insultos y el escarnio. Se hablaba incluso de la "diferencia" y la "inclusividad". Pero, ahora "gay" se ha vuelto una vez más arma arrojadiza o, peor aún, una forma disimulada de discriminación.

Una etiqueta siempre será una etiqueta. La solución al problema de la intolerancia no estriba en hallar palabras bonitas, sino en comprender que la sexualidad es una sola.

Heterosexualidad y homosexualidad sólo son etiquetas que obstaculizan la comprensión real de la sexualidad humana. Hay que luchar todavía contra viejos y nuevos prejuicios.

Un poco a propósito del tema te dejo este texto que encontré en la Red:


El inglés y el latín ubicuos
Amando de Miguel

http://www.libertaddigital.com/index.php?action=desaopi&cpn=23643

(...). María Rodríguez Nanclares apunta un dato para la historia del término gay. “Lo popularizaron los homosexuales de San Francisco, poniendo en los stickers [=pegatinas] de propaganda que hacían y lucían con mucho orgullo Homo is gay, en alusión a que no era nada sórdido ni por lo que sentir vergüenza, sino que era algo alegre y lúdico. De tanto lucir sus pins [=insignias] con ese lema, pasaron a ser reconocidos como los gays”. En inglés gay es “alegre”. Es una bonita historia, pero lo de gay llevaba rodando mucho tiempo. Me pregunto si no derivará de Gaia, el nombre griego para la madre Tierra. Está también el origen del verbo latino gaudere (=alegrarse), con el doble sentido de sentir placer, de refocilarse sexualmente. En español decimos “mujer de vida alegre”, un eufemismo poco afortunado para “puta”. También es triste que tenga que definirse a una persona por sus inclinaciones sexuales. Es casi una forma de racismo. Desde luego, a mí me repugna ser considerado como heterosexual, o al menos el que esa calificación destaque sobre otras. Es como si me incluyeran en la categoría de “prostático”, por poseer esa glándula que no comparten las mujeres. En cuyo caso las mujeres pasarían a ser “histéricas”(literalmente, las que tienen matriz). Aberrante.

NOTA: el subrayado es mío.

Jerome C. Herrera said...

thanks for the inputs guys